Métronome - Rock & Roll Attitude La Máquina De Huesos [Fotógrafo de Rock]
.: Menú
.: Portada
.: Conciertos
.: Entrevistas
.: Reportajes
.: Personal
.: Contacto

.: Destacamos
Ron Sexsmith
Ron Sexsmith
02/12 - 07/12

.: Destacamos
De Cajón! Festival Flamenco de Barcelona
De Cajón! Festival Flamenco de Barcelona
09/01 - 03/04

.: Destacamos
Judas Priest + Megadeth + Testament
Judas Priest + Megadeth + Testament
13/03 - 19/03

 
.: Personal - Jordi Vidal (fotógrafo)
Jordi Vidal (fotógrafo)Conversamos con uno de los fotógrafos más veteranos de la escena barcelonesa, Jordi Vidal. Un hombre cuyo currículo de conciertos haría envidiar a más de uno, piensa en quien quieras y habrá pasado sin duda por delante de su objetivo. En esta distendida charla sin desperdicio, nos habla de sus inicios, del ahora, del futuro y de su concepción de la fotografía de música. Más de uno debería leerse esta entrevista y tomar nota, aprendería mucho.

¿Cuándo decidiste hacerte fotógrafo si es que es una cosa que se pueda decidir?
No creo que sea una cosa que se decida. No llega un día y dices: Voy a ser fotógrafo, sino que fue una transición. Ya estaba metido en el mundo de la música. Entonces iba a ser, o era músico, de hecho tocaba, hacía bolos y sacaba unas perrillas con ello. Sin darme cuenta empecé a exagerar más una de mis paranoias que es coleccionar muchas cosas, y entra dentro de coleccionar muchas cosas, coleccionar muchos instantes. Yo era el típico del grupo de amigos que cuando se hacía algo guardaba el billete del tren, el papelito del bar, hacía la foto del sitio y lo conservaba y conservo todo, incluso si se hacían dibujitos, escritos o alguna grabación. Todo eso lo tengo aún guardado. Y esa afición de capturar los momentos y guardar el recuerdo de ellos hizo que al final acabara en la foto.
Pero ya en plan serio, recuerdo que el primer concierto al que fui con intención de hacer fotos fue uno de La Orquesta Mondragón en el año 78-79 porque estaba Jaime Stinus. No por La Orquesta Mondragón, sino por Jaime Stinus. Acababa de salir un reportaje en la revista Vibraciones, unas fotos de estudio, él estaba con una Fender Stratocaster blanca y las fotos las había hecho Francesc Fábregas, aún me acuerdo. Era la primera vez que veía un músico de aquí guitarrista que daba totalmente el look de Rock and Roll, y pensé, ¡ostia, qué guapo! Recuerdo también que la guitarra no estaba enchufada a ninguna parte, pero tenía el cable puesto. En ese momento tomé conciencia. Fui a aquel concierto con la típica Kodak Pocket con el cubilete de flash, estaba desde la penúltima fila haciendo fotos que lo único que hacía era quemar al tonto de delante. Esas son mis primeras fotos de conciertos (risas). Pero iba con la conciencia de tengo ganas de capturarlo. Pero conscientemente, voy a ser fotógrafo, creo que hasta que no estuve estudiando fotografía no me di cuenta de que realmente esto iba en serio.
Me compré mi primera cámara a mediados de los ochenta y luego hice un cursillo. Me di cuenta que era una cosa que tenía, no una facilidad, sino que me era sencillo anticiparme un poco a lo que iba a suceder en el escenario. Y siempre lo he atribuido al hecho de haber tocado, muchas veces había detallitos de escenario o cosas que pasaban en el concierto que a mucha gente se le pasaban y en cambio para mí eran evidentes. Ahora va a pasar esto, ahora los músicos van a hacer aquello otro. O veías que iba a venir un solo, por la expresión del músico. Supongo que porque yo también lo había vivido. Hasta que no tomé la decisión de estudiar fotografía en el 87, no lo vi clarísimo. Ya en el primer curso vi que me gustaba mucho la fotografía, me gustaba la música y que podía juntar las dos cosas. En ese momento tomé conciencia de voy a ser fotógrafo de música, de músicos y hasta hoy. No es aquello de era muy pequeño y todo el mundo decía que quería ser bombero, astronauta y yo quería ser fotógrafo de músicos, no, no. Desde finales de los 70, compraba revistas, tanto inglesas como españolas, el Melody Maker, el New Musical Express y estaba suscrito a la revista Vibraciones, el Popular 1, Star, Sal Común que tenía cosas de música y me acuerdo que me fijaba en las imágenes y me atraía mucho el mundo del periodismo musical en toda su vertiente. No pude hacer periodismo por cosas que no vienen al caso, que ahora no voy a explicar porque es una historia larguísima, familiar y personal y al final lo que hice fue tirarme a la fotografía.

¿Por qué dejaste de tocar?
Se sumaron muchas cosas. Había empezado tocando en grupos de Rock a finales de los 70. Hubo una época que tenía un grupo de Rock, lo llamaremos Punk porque tocábamos tan mal que entonces era Punk, era la época de sé dos acordes y medio porque el tercero nunca me sale bien y pongo la guitarra muy fuerte y raca raca raca. También tocaba en un grupo de Folk, de música irlandesa y luego acabé montando un grupo de Bluegrass que fue de los primeros de nuestro país. ¡Ei, salimos en una enciclopedia americana y todo! Digamos que la experiencia como músico fue una pasada, me lo pasé muy bien. Lo que pasa es que al final sólo me dedicaba al grupo de Bluesgrass y me cansé muchísimo. Era muy cerrado, escuchabas Bluegrass, tocabas Bluegrass, festivales de Bluegrass. Me desconecté del ambiente de música normal, sólo era, Bluegrass, Bluegrass, Bluegrass.
 © Jordi Vidal en las calles de Hamburgo tocando la armónica - 1984Habíamos hecho bolos y tocado en salas de Barcelona que estaban bien. En una de las últimas actuaciones que hice, tuve una sensación muy rara, mientras estaba tocando en el escenario, pasó por delante nuestro un músico, yo le había hecho fotos ya, porque yo ya estaba haciendo fotos y él era músico profesional. Y en aquel momento pensé: ostia, estas tocando y él no está tocando. Él es un músico profesional que se gana la vida tocando y tú estas aquí por la diversión. Y en esto yo siempre he sido muy de... es una de mis incontables paranoias de: sí, me lo estoy pasando muy bien, me han contratado a mí, me están pagando por hacer este bolo y si me han contratado es porque les debe gustar lo que hago. Pero hay gente que se dedica profesionalmente a esto y lo que estoy haciendo aquí es quitarles un sitio, un sitio que realmente ellos igual aprovecharían mejor para desarrollar su profesión. No sé, me cogió una historia rara y a esto se le juntaron historias con el grupo, era el momento de ver si realmente le dedicaba más tiempo al ensayo o buscar bolos, a proyectarme como músico o me preparaba como fotógrafo porque ya estaba estudiando y ya me lo planteaba en serio. Tenía que hacer una cosa. Y sé acabó la música. Y lo hice de una manera radical, no voy a tocar más y no volví a coger más la guitarra ni a cantar. Hay cosas que si no se dejan así es un quiero y no puedo todo el día con la morriña de los bolos, la furgoneta...
Incluso hubo una época que estuve tocando en la calle, en Holanda y en Alemania, que para mí ha sido de lo mejor que he hecho tocando porque tenías la gente a un palmo y era respuesta directa, si no les gustaba pasaban de ti. Así que tenía que ser radical. El día que deje la fotografía, no voy a coger una cámara nunca más.

¿Eso significa que no vas a volver a tocar nunca más?
Digamos que hay un par de proyectos por ahí, un par de los que hemos hablado últimamente con algún músico. Pero tendría que venir muy rodado, muy de pasárselo bien, muy diferente. Siempre están las ganas de volver a coger la guitarra y tocar pero yo creo que eso implica mucho tiempo o sea que de momento, la música es la que hay dentro de la fotografía.

¿Por qué te especializaste en fotografía de conciertos? Supongo que por esa pasión por la música. ¿No pensaste dedicarte a alguna otra rama de la fotografía?
No, y si he hecho alguna otra cosa que no sea música siempre ha sido supeditado a que tenía muy claro desde el principio que el tipo de foto que quería hacer era de músicos. Lo tenía clarísimo. Recuerdo que me compraba la revista Guitar Player americana y mi sueño era: quiero no hacer fotos de músicos sino hacer fotos de guitarras (risas). Aquellas tonterías que te cogen cuando estás al principio de todo. Pero luego he hecho fotos de viajes, de reportaje, de estudio, bodegones, publicidad... lo que sea, pero siempre he tenido clarísimo que mi profesión y mi especialidad dentro de la fotografía es el espectáculo porque lo entiendo bien. Pero también hago cosas de teatro, de danza, en eso estoy muy metido. No es; esto me sale bien y lo otro no, pero lo vives con más pasión. Al final acabas haciendo fotos de todo pero lo principal para mí son las fotos de música.

Publicas en varias revistas de música, ¿crees que la fotografía está bien tratada por los medios o se la ningunea?
No, no, no, no y no. La fotografía no está bien tratada por los medios y más desde la llegada del digital. Siempre ha sido una asignatura pendiente, cuando yo estudié ni siquiera era una carrera, ni un estudio regulado, no era nada, puedes hacer Bellas Artes y sacarte el título de fotografía habiendo hecho tres meses de fotografía, que era igual a nada. En general nunca ha sido reconocida con el respeto que se le tiene a la fotografía en Francia, en Alemania o en Estados Unidos. Aquí yo creo que más que la fotografía, es cómo funcionan en general las revistas de música y todo lo referente a la música en nuestro país.
© Jordi VidalSiempre he pensado que funciona, no ya de una forma semiprofesional, sino semiamateur. Mirando por el lado del vaso no semi lleno, sino semi vacío. Las revistas las hacen gente que les gusta mucho la música, mucho fan, los colaboradores son fans muy entregados pero... Yo siempre digo: tengo muchas ganas de ver, y estamos generalizando y cuando se generaliza se pierden cosas, pero me gustaría ver una reunión de jubilados del periodismo musical, entendiendo que cobran su pensión como periodistas musicales y no su pensión de otro trabajo... y te acuerdas cuando escribíamos en la revista tal, aquellos años locos... Es una cosa que aquí no se da, es gente que pasa, muy fan, gente que le gusta mucho la música pero que realmente no son periodistas especializados en música. Sí que hay algunos, pero las revistas de música están hechas básicamente por colaboradores que vienen y van, y fotógrafos igual, como ahora a cualquiera que le cuelga un móvil ya es fotógrafo pues entonces, hay poco criterio a la hora de escoger las fotos, se roban de Internet. Bueno, también se trabaja con medios muy cutres y muy pobres y las ventas son pobres. Si no puedes pagar una infraestructura, unos colaboradores, unos fotógrafos, evidentemente, ¿qué vas a pedir? No creo que sea normal que las revistas que más se venden en nuestro país de música, sean buenas o malas, no paguen a sus colaboradores, esto lo encuentro un poco de risa pero bueno, esto también es algo que han conseguido los colaboradores mismos. No valorando su trabajo.

¿La gente trabaja gratis?
Sí, sobre todo en el tema de la música. Como es como un caramelito que apetece se hace gratis. A nadie se le ocurriría ir a trabajar a un McDonald's gratis. Es una cosa que a mí me preocupa mucho porque nunca he sido capaz de entenderlo. Ya desde el principio, la primera foto que fui a ofrecer a una revista, pedí que me pagaran, me iban a pagar y pagaban tan poco que les dije: pero hombre, con esto no me pagas ni el precio de la copia, y me dijeron que qué me había pensado que había gente que lo hacía gratis. Les dije que voy de que quiero trabajar y vivir de esto, igual que tú estás sentado en tu mesa de tu oficina de una revista y supongo que debes tener un sueldo a final de mes, pues yo quiero hacer lo mismo. Y como no me quisieron pagar, no publiqué y sí, me tuve que pasar unos cuantos años sin publicar, ahí está.
Yo creo que si no se lucha porque sea una profesión y que sea digna, ya no vamos a querer ni que sea digna. De momento que sea profesión, digna no es, ¡pero que sea profesión que tampoco es! Por eso digo que aquí es semiamateur, por no decir amateur del todo.

Tu trabajo como jefe de fotógrafos de la revista Guitarra total, ¿te sirve para luchar un poco contra esto?
No, esto es una figura aunque al final no puedo ni controlar el tipo de fotos que se van a publicar. Sí que me encargo de coordinar o pedir fotos a agencias, por ejemplo, pero no es lo que uno entendería por Jefe de Fotografía de una revista; supervisar todas las fotos, etc. Es una cosa que creamos porque a la hora de contactar con gente de fuera, tuvieran una referencia y que vieran que no solo estoy en la línea de fotógrafos sino que estoy más implicado en la revista y que si tienen algún problema con la administración, o alguna cosa que no llega o alguna petición, pues me lo dicen a mí.

© Jordi Vidal - Dom Flemons - Carolina Chocolate Drops¿No controlas el resultado final de tu trabajo? ¿Qué implica eso?
Eso no implica nada. También hay que entenderlo, me estás hablando como si esto se tratara de una revista normal con medios y las revistas de música siempre, en general, viven un poco a salto de mata. Las ventas son muy pobres, yo lo entiendo perfectamente, no pueden tener una redacción, no pueden tener gente especializada trabajando y a sueldo. Sí que hay algunas que tienen pero la mayoría no, la mayoría es una mesa, un ordenador y tira millas. No creo que sea el mejor país para desarrollar la profesión de periodista o fotógrafo musical. No lo creo.

¿Tú te consideras fotoperiodista, fotógrafo? Porque también escribes a veces.
También escribo, sí. La gente tiene la desgracia de que a veces escribo (risas). Digamos que es en pocas ocasiones, cuando no hay nadie más para cubrirlo o conozco el tema bien. Yo creo que a un buen periodista le encargan cualquier tema y sabe documentarse bien, sabe desarrollarlo. Yo esto soy incapaz de hacerlo. Para escribir algo tiene que ser que lo conozca medianamente aunque tampoco tengo tanto conocimiento de música, que sea un tema que más o menos domine, un estilo de música que me guste, si es de Folk., de Blues o de un músico que conozca la carrera y la tenga un poco así al dedillo, sí.
Pero si te piden algo así, ostras, ve al festival Monsters of Rock y tienes que hacer tú la reseña, pues no. Considero que no puedo hacerlo, que tiene que hacerlo alguien que realmente tenga conocimiento del tema. Pero si que a veces hago algún comentario de algún concierto, algún festivalito, pero tiene que ser algo de algún tema que yo controle medianamente bien.

¿A quién te gustaría fotografiar que no has podido todavía?
Hay tres o cuatro, lo que pasa es que empiezan a estar de capa caída. Me hubiera gustado mucho cuando era una persona más o menos normal, digo una persona más o menos normal dentro de su anormalidad, hacerle fotos a Keith Richards. Aquello de: Keith, llévame de gira como fotógrafo. Ahora ya, después de lo último que vimos de los Stones casi ya dejarlo correr y además con el bigotito no me apetece. Lo siento, eh, Keith, afeitate (risas). Uno que me apetecería muchísimo, pero muchísimo, es Tom Waits, por encima de cualquiera, además es un tío que yo encuentro que también es muy actor y que controla mucho la puesta en escena. Neil Young antes de que empeore
. Me hubiera gustado mucho hacerle fotos en buenas épocas a Bob Dylan, porque si tengo que ser fan de alguien es precisamente de Bob Dylan, lo que pasa que ahora mismo tanto me da. Soy fan pero tampoco pierdo el sentido por nadie. Siempre lo digo, a mí una persona que es fan de un grupo y encuentra todo lo que hace bien es que no es fan, es un desquiciado. Para mí, Bob Dylan, es uno de los grandes músicos de la historia y tiene tanta mierda publicada que bueno, cuando salía el disco pensabas: ostras no puede ser, no me hagas esto, lo guardabas en la cole pero no lo escuchabas. Hay gente que piensa que están por encima de todo y que todo lo que hacen está super bien y no es así.

¿Y alguien a quién te haya gustado mucho fotografiar o que repetirías? Qué dices, esa persona tiene algo...
No es aquello de, tenía tantas ganas de hacerle fotos a... porque a Bob Dylan le he hecho fotos, a Keith Richards también. A veces una persona que desconocía, que no es importante, que ni tan siquiera tienes un disco suyo te da fotos muy buenas y el concierto ha sido una mierda. Hay que separar un poco el tema de la fotografía de la música. Cuando estás haciendo fotos de un concierto, está muy bien meterse dentro del concierto, seguirlo mentalmente, porque sabes cuando van a venir las fotos, cuando va a venir ese momento álgido, sabes cuando va a venir ese momento que el tío se va... Recuerdo a Ornette Coleman's Original Quartet, hubo un momento que estaba Charlie Haden haciendo un solo de contrabajo y pensé, ya no está aquí, se ha ido, ves que el tío está allí solo abrazado completamente al contrabajo, con la cabeza pegada al instrumento, no lo había escuchado nunca pero ves aquello y piensas esto es una buena foto.
Pero no voy a hacer mejores fotos porque sea un músico que me guste mucho y que conozca más básicamente porque no voy a controlar ni al músico, ni las luces, no voy a controlar nada. Cada vez que vas a hacer un concierto es una historia diferente que te puede dar buenas imágenes o malas imágenes, independientemente del tipo de concierto que sea. Si tienes buenas imágenes de un concierto bueno que además es una persona que te gusta, la sensación personal va a ser mejor. Pero a veces... me acuerdo del único concierto que hizo aquí Albert King, lo recuerdo como muy malo, además el tío estuvo super desagradable, maleducado con un músico al que incluso le desenchufó el bajo porque decía que tocaba mal, muy mal. Pero bueno, tengo fotos de ese día que están bien y luego se murió. Con esto te digo, que el concierto puede ser muy malo y dar buenas imágenes y el concierto puede ser muy bueno y salir mega frustrado porque igual ese día no había mucha luz, o había mucho humo o había muchos fotógrafos y no pudiste coger un buen sitio para hacer la foto. Yo creo que cuando vas a hacer fotos de conciertos lo que tienes que ser es muy profesional. Pensar, voy a intentar hacer la mejor foto cada noche y nunca acaba saliendo, siempre estás esperando, seguro que saco la foto y aún no ha llegado. Yo creo que hay que separar lo que a ti te gusta y cómo tú vives la música del momento fotográfico en sí.

© Jordi Vidal - Stanley Clarke¿En un concierto no controlas nada pero en un estudio sí que puedes controlarlo?
Hacer fotos de estudio o de pose de músico a mí la verdad es que no me gusta tanto. A mí me gusta el directo tanto de música, de teatro como de danza, porque son momentos irrepetibles. Eso pasa una vez y ya está, no volverá a pasar más. Puedes estar siguiendo una gira de un músico y cada noche sacarle imágenes completamente diferentes. Igual la gracia o lo que te hace correr la adrenalina es precisamente eso, que cada noche tienes la incógnita de qué va a pasar, aunque últimamente estamos muy acostumbrados a saber qué va a pasar. Va a ser el escenario a oscuras y lleno de humo. Es un clásico de la escena barcelonesa. No sé qué ha pasado, o lo hacemos porque nos hemos vuelto muy considerados con la ecología y estamos muy concienciados de gastar luz. Pero al menos, aquí en Barcelona, no hay luz en los conciertos y esto pasa desde hace unos años. Y algún fotógrafo que ha venido de fuera, lo ha confirmado. Ha flipado que incluso en cualquier pub o bar de cualquier provincia de fuera de aquí tienen más luz que, a veces incluso, un Palau Sant Jordi y no lo entiendes, pero bueno es así, pues lo aceptamos.

Quejaros de ello.
No sirve de nada quejarse. Se ha pedido varias veces amablemente y han pasado completamente. Sí que hay casos de músicos que piden poca luz, Slayer por ejemplo, que salen con contraluces rojos y caña al humo. Pero que todos los conciertos sean así en Barcelona no es normal. Ya no sólo una cuestión de fotos. Yo como espectador de un concierto, si estás en las primeras filas no puedes mirar al escenario porque los focos te enfocan a ti, no al escenario, con lo cual, yo al menos que además tengo la pequeña desgracia de ser fotofóbico y me molesta mucho la luz, claro, la luz directa a los ojos, yo no los puedo abrir. No entiendo la gracia o qué significa este tipo de historia en el escenario. Cuando a veces ves que vienen músicos que dicen que les pongan un solo foco delante, ya te enfoca y tienes bastante. Es una cosa que se ha generalizado ahora y que no entiendo, ya se pasará, está moda.
Si antes hablábamos de la incógnita de ir a hacer fotos, ya sabes que no vas a poder esperar al momento del concierto sino que tendrá que coincidir con que enciendan la luz. Y ahora lo que hacemos normalmente es que cuando encienden un poquito la luz, empezar a disparar a saco, tanto da lo que pase. O sino, meter el flash, que es lo más inútil para hacer una foto de concierto, utilizar flash. Muchas veces los promotores, Road Managers y los de la sala se quejan de que lo usemos pero tampoco tenemos ninguna otra opción. Pero si le preguntas a cualquier fotógrafo de conciertos, a nadie le gusta usar el flash. Los que sabemos utilizar la cámara sabemos que sin flash quedan mucho mejor. Si no hay luz, incluso con flash quedan una mierda, pero bueno, hay que llevar algo a la revista. Igual la solución sería empezar a sacar fotos tal cual, todas oscuras, con la luz que hay siempre y que se publicaran así y que empezaran a quejarse algunos músicos: oye esta imagen mía no la vas a sacar más. Lo que pasa es que luego sacarían a los fotógrafos y pondrían fotos de estudio. Es un tema complicado. Yo no sé pero a mí me pasa en Barcelona. No me pasa en ninguna otra parte. Hablando con otros fotógrafos en salas de Bilbao o incluso de Vigo, tienen más luz y se extrañan con razón.

También trabajas mucho la fotografía de danza, ¿por qué? ¿Cómo llegaste a ella?
Una vez superada la primera etapa de voy a ser fotógrafo de guitarras y ampliar mis horizontes hacia voy a ser fotógrafo de músicos pasé una etapa de voy a ser fotógrafo de espectáculos. Empecé aprovechando historias que se hacen en Barcelona como La Marató o Dansa al Parc. También en lo personal hay que decir que coincidió que conocí a través de un amigo a una chica que era bailarina y bueno, por aquellas cosas de la vida, acabé haciendo fotos de danza con la que ahora es mi mujer. Ella era bailarina y me introdujo más en el mundo de la danza. La verdad es que es un mundillo que a nivel fotográfico es una pasada porque sacas siempre unas fotos muy potentes. Durante tres años estuve como fotógrafo del Festival Grec. Haciendo fotos de teatro y de danza. A parte he ido colaborando con grupos de danza de aquí y de fuera.

En tus charlas esas que das en la escuelita a los cachorritos y futuros fotógrafos ¿qué les dices?
(Risas) Yo estudié en el Institut d'Estudis Fotogràfics de Catalunya. Cuando estudiaba allí estaba metido ya en la música y se me ha quedado un poco el San Benito del que hace fotos de conciertos. Cuando se hizo una especialización de fotos de espectáculos hace cinco años, me llamaron para que una vez al año les haga una charla de: mira esto es lo que hay, vais a ser unos desgraciados el resto de vuestras vidas, miradme a mí, aquí me tenéis, un pringao...(risas). Les cuento un poco como está el tema y lo que yo considero que está bien hecho y mal hecho. Yo también soy muy paranoico y Talibán en muchas cosas que casi ninguno de mis compañeros haría, incluso por cosas que he leído de gente americana o inglesa, cosas que está bien tener en cuenta cuando estás haciendo fotos.
El tipo de actitud, la relación con los otros, incluso la manera de ir vestido. Si te metes en un concierto en primera fila, como por ejemplo en un Palau de la Música, donde todo el mundo está sentadito y a oscuras y tú vas con un jersey rojo chillón, se te ve muchísimo. Si los técnicos de luz y sonido y la gente de la sala van de oscuro es por algo, para que haya una discreción y no que hayan distracciones. Más nosotros, que durante los primeros temas nos vamos moviendo de un lado para otro. Si vas con colores muy chillones o muy claros distraes la atención tanto del público como del músico. Soy el hombre de negro precisamente por eso, porque intento pasar desapercibido.
© Jordi Vidal - Público concierto MegadethHay gente que a lo mejor piensa que por hacer esto ya eres una estrella del Rock and Roll y no, yo pienso que soy un currante y valoro mucho la discreción. Si nadie se entera que has estado allí, si no has molestado con el ruido ni con tu presencia, mucho mejor. Lo que tenemos que tener claro los fotógrafos es que hay que tener mucho respeto por los músicos y por el público. Nosotros estamos en medio de los dos, en primera línea, los músicos están haciendo su trabajo y muchas veces te dicen que necesitan discreción, que no uses el flash, algún grupo de jazz que de repente está tocando el solo y de un flash haces que se vaya el momento. Yo creo que son cosas que hay que tener en cuenta y al público hay que tenerle el máximo respeto porque ellos han pagado la entrada para estar allí. Y vale que nosotros estamos haciendo nuestro trabajo, pero esto normalmente lo dice la gente que no cobra nada, no publica. Si no vas a cobrar ni vas a publicar, pues calla. ¡Calla!
Yo por ejemplo, procuro llegar pronto a los conciertos para estar en primera fila y coger sitio porque no encuentro que sea muy justo que precisamente los más fans del grupo, que son los que se ponen en las primeras filas, estando allí, llegues tú justo cuando ha empezado el concierto y empieces a dar empujoncitos, perdona, perdona, perdona y te pongas delante de ellos. Seguro que tendrán una gran animadversión contra los fotógrafos. Si se está bien con todos y trabajas con discreción y un poco de educación lo que vas a obtener al final es buena respuesta por parte de todos, tanto de los músicos, como del público y si no les molestas, si algún día por cualquier cosa no has pillado un espacio para hacer las fotos o has llegado tarde y lo pides por favor, porque al final en los conciertos nos conocemos prácticamente todos porque somos 200 los que vamos, pues te dejarán un espacio.

¿Qué otras cualidades crees que debe tener un buen fotógrafo de conciertos?
Supongo que primero, le tiene que gustar mucho la fotografía y le tiene que gustar mucho la música, yo creo que nadie que tenga un dedo de entendimiento puede llegar a pensar que hay algún fotógrafo de conciertos al que no le guste la música. Yo no iría a hacer fotos de fútbol porque me importa un bledo. Puedo tener delante al señor Deco y me lo miro y le digo ahí te quedas. En cambio, si encuentro al bajista de un grupo de tercera fila de Chicago de Blues pues le voy a dar un beso y le pediré si le puedo hacer una foto (Risas). Hay mucha gente que trabaja con cámaras en automático pero yo creo que hay que dominar la técnica porque trabajamos en condiciones bastante especiales de luz, hay que saber captar momentos importantes del concierto. Si te gusta la música y vives la música sabes que momentos y que cosas son estas. Lo que te gustaba a ti ver en las revistas. Cuando haces las fotos de música no dejas de crear, intentas crear estereotipos del músico, aquella imagen que se te queda clavada.
Piensa en una foto de Jimi Hendrix y... pam, te viene la foto quemando la guitarra en Monterrey. O una foto de los Who, Pete Townshend haciendo el molinillo, porque son iconos que te han quedado grabados e intentas buscar este momento que defina al grupo y el sonido del grupo en una foto. Luego depende del tipo de revista para la que trabajes, no creo que haya una imagen única de música. Dependiendo de la revista para la que trabajes tienes que definir la imagen. Por ejemplo, si trabajas para una revista general como es Rockdelux, el Ruta 66 o Mondo Sonoro sabes que con una foto estereotipo o una imagen general de la banda está bien. Si trabajas para una revista especializada en algún tipo de música entonces ya tienes que jugar con más historias. Porque hay un tipo de imagen muy de Heavy, otra muy de Rock and Roll. Por ejemplo, yo que trabajo para Guitarra Total y Batería Total tengo que buscar una imagen más concreta. Igual porque me quedó muy grabado cuando era un crío y me acuerdo que vi todo lo que pedían las revistas americanas de foto. Salía la revista Guitar Player americana y especificaba muy claramente como tenían que ser las fotos para la revista. Es muy curioso porque se me quedó grabado. Tenían que ser fotos en las que se viera siempre el equipo, pedales, amplificador, que se viera bien la guitarra y la marca, que no se cortara en ningún momento la guitarra.una foto para una revista de guitarra tiene que mostrar mucho el instrumento y a ser posible también el equipo porque la gente que compra este tipo de revista quiere ver la configuración de la pedalera, el tipo de cabezal y el amplificador que lleva, quiere ver el modelo de guitarra. O si haces una foto para batería, a la gente le encanta ver el kit, cómo está montado, dónde tiene el splash, donde tiene el charles, el diámetro de los bombos. Allí un detalle de las baquetas tiene importancia.
Ha habido una evolución en el tema de la foto. Ahora, por ejemplo, las revistas americanas como Paste y Harp tienden a sacar cada vez menos fotos en directo y cada vez más, no de estudio, pero sí de pose, además fotos muy claras con fondos muy claros. Cada revista debería definir el tipo de imagen que quiera dar. Yo creo que sólo cogiendo la revista Rockdelux o abriendo el Ruta debería saberse por el tipo de imagen y el tipo de maquetación que es esa revista. La foto parece que tiene menos importancia porque parece que una foto de promo sirve para todo y ves dos portadas iguales, yo creo que no debería ser así.

© Jordi Vidal - Nina Simone¿Trabajas mucho en estudio porque tienes estudio propio?
Siempre he tenido estudio propio. Precisamente acabo de hacer una serie de fotos de baterías de Barcelona. Ahora no trabajo tanto en estudio. Pero es una cosa que quiero reemprender otra vez. Mi trabajo es como una balanza y siempre he procurado que estuviera más o menos compensada, aunque a veces tira más una cosa que otra pero siempre he intentado alternar reportaje y estudio. Durante un tiempo hice mucha publicidad, bodegones y hacía menos reportaje. En los últimos años el estudio es como el centro de operaciones donde tengo el archivo y donde me paso más rato escaneando fotos que haciendo fotos. Me he cambiado de estudio hace poco y está muy preparado para hacer retratos, tengo ganas de volver a usarlo más. Siempre voy intentando cambiar un poco para no cansarme de la foto.

Trabajas mucho ahora con tu archivo. Le sacas mucho rendimiento. ¿Crees que es importante tener un buen archivo?
Siempre ha trabajado mucho con mi archivo y no sé porqué, quizás por el afán de coleccionismo. Siempre he sido muy consciente de que lo más importante no es hoy, sino mañana y pasado mañana. Pero indiscutiblemente, y además quién diga que no, no hace nada que trabaja en esto. Llevo ya haciendo fotos de conciertos desde el año 85 y sigo vendiendo esas fotos aún hoy. Digamos que el 50% de lo que vendo en fotos de música es de archivo. Si la gente se preocupa en mantener un buen archivo, ese es realmente el futuro. Que todo el mundo tiene una foto de, sí. Antes también la tenía, una foto de. Todo el mundo tiene una foto de la Sagrada Familia, la tuya puede ser diferente, de eso se trata. Para eso tienes que ser fotógrafo. O sea, yo no he ido a hacer una foto de, he ido a hacer mi manera de. Es diferente. Es lo que va a hacer que puedas seguir manteniéndote de esto. La gente creo que esto no lo entiende. Quieren vivir el día a día. Ahora con lo que se está pagando en nuestro país por fotos de concierto, no vas a sacar nada. No es que sea ridículo es que es vergonzoso. Lo que te vas a sacar es cuando la vendas por cuarta vez. Entonces sí, pero para venderla por cuarta vez hará falta que estés al menos 10 o 15 años haciendo esto y manteniéndote en esto. Lo que pasa es que la gente parece que quiere triunfar ahora, hoy y mañana ya veremos.
Yo empecé en el 85 e igual hasta finales de los 90 no me empecé a sentir un fotógrafo profesional, que quiere decir que es una profesión y que te ganas el sueldo de esto. Sí que hacía muchas fotos, pero realmente decir esto ya funciona, han tenido que pasar muchos años, pero muchos. Si alguien se preocupa un poquito en leer lo que han hecho los otros fotógrafos americanos o ingleses, que son ejemplo de profesionalidad, de gente que vive de sus fotos, pues que miren sus biografías y cuando empezaron a considerarse profesionales y qué iban a ganar. Nosotros nunca vamos a ganar lo que ellos ganan por foto. Probablemente no haya nadie que ingrese en un año lo que ellos ganan en una foto. Y es culpa de los fotógrafos, también son las condiciones con las que nos encontramos aquí, pero buena parte de la culpa de lo mal que está la fotografía aquí la tienen los fotógrafos, eso está clarísimo. Hay revistas que pagaban y que ahora no pagan y lo han hecho porque han ido tantos fotógrafos a ofrecerse gratis porque es la primera vez , porque es para entrar. Y dicen las revistas: ¡ostia tenemos 20 cada día aquí, para qué vamos a pagarles!

Y tal y como está el panorama, ¿cómo ves el futuro?
El futuro siempre es incierto. Pero ahora estamos en el momento que hay más revistas de música en nuestro país, pero también en el que igual se venden menos revistas de música, están cayendo las ventas y ves que la gente joven ahora mismo ya no tiene esa necesidad como teníamos nosotros antes de ya tengo el Vibraciones, ya tengo el Popular 1 o el Ruta, sino que ahora se pillan el Mondo Sonoro que es gratis o no se pillan nada y lo miran por Internet. Igual que les importa un bledo un disco, siempre generalizando, se lo bajan por el Emule o por Ares y ya tienen bastante. Aún ahora yo me compro un disco, me siento, cojo la carpeta, me la miro, miro las fotos, miro el Artwork y para mí un disco es todo. Es todo el concepto que envuelve aquello, ahora no. Se deja de vender música, se deja de vender todo. Es incierto, porque la gente no está interesada en nada. Y no entienden porque se ha de pagar por esto y tampoco creo que sea la solución que nos sableen los de la SGAE por el tema del canon. Yo tengo cientos de CDs con fotos grabadas y estoy pagando un canon de música. Y no entiendo por qué, es un robo. A mí me han robado. Me han hecho pagar una cosa que no es. Incierto, incierto... Yo siempre digo lo mismo y lo digo cuando voy a hacer las charlas, lo probé en su momento cuando no existía Internet ni nada de eso. El futuro no está aquí, el futuro está fuera de aquí. En un sitio donde los fotógrafos son una profesión, donde la fotografía se respeta, donde la fotografía se paga.

¿Eso significa que te vas a ir a trabajar fuera?
Eso significa que el futuro está abierto a todas las posibilidades. No sé, hay que tomar medidas para ver qué se hace. Pero aquí no es normal que vayas a un concierto y las dos primeras filas sean de gente haciendo fotos que no publican en ninguna parte o que se creen Webs como se crean muchas, sólo para tener invitaciones y pases para conciertos.

Página web oficial: http://www.vidalfoto.com/

Flickr de Jordi Vidal: http://www.flickr.com/photos/wwwvidalfotocom/

Contacto de Jordi Vidal: jordi@vidalfoto.com


.: Fecha: 16.03.08
.: Entrevista: Anabel Vélez Vargas

Escoja un sitio con el siguiente navegador desplegable:
Si encuentra algún error para ir a un sitio: metronome@metronomemusic.net





 
.: Destacamos
Opeth + Cynic + The Ocean
Opeth + Cynic + The Ocean
29/11 - 02/12

.: Destacamos
Edguy
Edguy
15/01 - 18/01

.: Destacamos
Despistaos
Despistaos
Barcelona - 23/01

.: Destacamos
Kreator
Kreator
29/01 - 01/02

El contenido de esta página © 2008 Métronome