¿Cómo decidisteis juntaros y por qué?
Marc: El grupo nació en 2003, así en serio, porque teníamos la inquietud de hacer una música que mezclase la electrónica y la inteligence dance music con el pop y el rock y con un punto psicodélico que es lo que teníamos al principio. Nos juntamos cuatro personas con estas mismas inquietudes. Queríamos romper un poco con la música indie de los años 90 y hacer una apuesta un poco más fresca, un poco diferente. Así nació Dorian, con este deseo que nos ha llevado hasta aquí trabajando mucho. Fue muy espontáneo al principio, la manera como encontramos nuestro sonido, como fuimos desarrollando nuestro propio estilo, al principio con más fuerza que maña.


¿Cómo veis la evolución del grupo desde 10.000 Metrópolis (04) pasando por El Futuro No Es De Nadie (06) hasta este La Ciudad Subterránea?
Belly: Yo creo que ha sido una evolución muy continuada, lógica y de forma muy progresiva, nosotros hemos pasado por todas las etapas por las que tiene que pasar un grupo, comenzamos sin saber tocar mucho, desde abajo de todo y poco a poco hemos ido creciendo de forma muy natural.
Marc: Al principio teníamos un sonido más contemplativo, más electrónico pero también más psicodélico. El Futuro No Es De Nadie lo orientamos más hacia la pista de baile y en este tercer disco, lo que hemos hecho es oscurecer más el sonido del grupo, hacerlo un poco más agresivo en algunos momentos y darle una paleta estilística más rica, que va desde el pop o el rock hasta la electrónica de baile, todo mezclado. Pienso que en este último disco hemos conseguido sonar mucho más compactos y potentes que nunca a nivel de producción.


¿Hay relación con esto en la elección de Álex Ferrer Sidechains y Dive divosso de 7 Notas 7 Colores como productores?
Marc: Escogimos a Álex porque es uno de los mejores productores de música electrónica que hay ahora mismo en Europa, tiene la habilidad de hacer sonar las cosas con una potencia extraordinaria. Sabíamos que sabía mezclar muy bien y empastar muy bien el sonido. Nosotros queríamos que en este disco los sintetizadores, las guitarras eléctricas, los bajos y las voces sonasen haciendo un wall of sound y esto sólo se puede conseguir con un productor que sepa muy bien lo que se hace. A Dive Divosso lo escogimos para grabar toda la parte analógica del disco, todas las guitarras, bajos, las voces y los sintetizadores de Belly los hemos pasado por las válvulas de la mesa de mezclas que tienen en su estudio, tienen un estudio analógico muy bueno, trabajamos con él en el anterior disco.
Belly: Procuramos colaborar con gente que venga de sitios totalmente diferentes a lo nuestro, para poder enriquecernos de eso y hacer algo que no esté aún escrito y que nos enriquezca.


En la hoja de promo se afirma que el proceso de grabación fue duro y duró ocho intensos meses que casi acaban con la banda, ¿por qué? ¿Tan horrible fue?
Marc: Fue una grabación muy dura porque el inicio de la grabación en mayo del 2008 se nos juntó con el final de la gira del anterior disco que se alargó más de lo que nosotros pensamos porque nos llamaron para tocar en muchos festivales. Esto provocó que estuviésemos trabajando siete días a la semana durante cinco meses y cuando digo siete días a la semana quiero decir de lunes a domingo sin un día de descanso ni para ir al cine. Estábamos de lunes a jueves en el estudio de grabación, grabando, produciendo y experimentando en la producción del sonido del disco y de jueves a domingo de gira. Y eso al final nos llevó a una situación de colapso porque la sensación de cansancio se fue acumulando de una forma que la gente ya no daba más de sí. Piensa que cuando haces un concierto cada noche das un trocito de ti mismo, y un buen trozo además, si la noche siguiente tienes otro concierto, otro trozo que das. Si a eso le sumas los desplazamientos, las pruebas de sonido, que no comes bien y que de lunes a jueves tienes que estar tomando decisiones, experimentando, tocando 12 horas al día, tu cabeza explota y es lo que pasó. Lo que hicimos fue suspender la parte final de toda la gira, darnos un pequeño descanso y volver a disfrutar de hacer nuestra música. Es cuando todo comenzó a remontar otra vez.

Llegamos a un punto de obsesionarnos muchísimo con el disco, queríamos que fuese redondo de arriba a abajo y esto es algo muy difícil de conseguir.


¿Ahora os tomaréis las cosas de manera distinta?
Belly: Yo creo que aprenderemos a separar, acabaremos la gira, descansaremos un poco y luego nos lanzaremos de forma profunda a un nuevo disco, porque es una cosa casi obsesiva, cuando estás haciendo un disco te acompaña a todos sitios. No te puedes desprender de él. Estás en un estado de mente que necesitas cierta calma, sólo poder pensar en esto.
Marc: Llegamos a un punto de obsesionarnos muchísimo con el disco, queríamos que fuese redondo de arriba a abajo y esto es algo muy difícil de conseguir. Y nos metimos tanto tanto en la creación del disco que al final ya no veíamos ni a nuestros amigos, ni el telediario, no íbamos ni al cine, era una obsesión total. Este es el primer disco que podemos hacer como músicos profesionales por lo tanto teníamos una plena dedicación a él. Llega a aislarte de tal manera que hasta que no lo acabas no te sientes bien contigo mismo y esto es angustiante, pero cuando lo acabas y sabes que has dado el máximo y te das cuenta que has hecho un buen trabajo entonces el placer que te da es extraordinario y vale mucho la pena.
Belly: Yo creo que cualquier gesto creativo en cualquier campo implica un sufrimiento y si es profundo, una búsqueda, una obsesión, una confusión inherente al proceso porque en el momento en el que esto no exista quizás significa que no queda nada por dentro.
Marc: Yo creo que no se puede hacer un buen disco sin sufrimiento, no merece la pena sacar discos por sacarlos. Has de sacar tu disco cuando creas que es el mejor disco que puedes sacar y por eso hemos tardado un año más de lo que estaba previsto.


Este es un disco más oscuro, ¿tiene que ver con esta situación de la grabación?
Marc: Es más oscuro porque refleja muy bien la situación de unas personas que han llegado a un punto de colapso en su vida, eso lo transformas en canciones. Otros irían al psicólogo quizás (risas).
Belly: Es curioso porque cuando estábamos haciendo el disco, sobre todo Marc que es el que escribe las letras y quien lo pasó peor, de una forma natural empezó a escuchar mucha música siniestra: The Cure, Sisters Of Mercy, Bauhaus, Siouxsie And The Banshees. Cuando está mal se pone a escuchar música oscura, es como querer rebozarte más en la mierda. Y quizás esto se reflejó en las canciones. Muchas veces hay canciones que parece que tengan un tratamiento alegre como por ejemplo Las malas semillas, que es una canción muy alegre como pasa con las canciones de The Cure que comienzan súper pop y muy brillantes pero después lo que tienen detrás es un sentimiento mucho más duro que reflejan las letras. En Las malas semillas la letra es horrible, es dura, pero tiene un envoltorio como muy alegre.
Marc: Es una canción muy pop, muy alegre, en cuanto a notas y composición, lo que quisimos hacer es crear un poco el choque y la contradicción que creaban la Velvet Underground en sus baladas envenenadas. La Velvet hacia canciones que musicalmente eran muy tiernas como Stephanie says pero luego la letra era obscura. Con Las malas semillas, buscábamos esta contradicción entre una canción musicalmente alegre y una letra muy triste. Y muy del lado oscuro.


Las letras han cambiado, en El Futuro No Es De Nadie había cierto carácter político y social. Ahora ya no, ¿por qué?
Marc: De alguna manera, las letras de carácter político y social de El Futuro No Es De Nadie no las queríamos repetir porque no queríamos acabar convirtiéndonos en un cliché. En El Futuro No Es De Nadie habíamos explorado las inquietudes a nivel social y político y ahora lo que queríamos era explorar psicologías, el lado más oscuro de la vida, la parte más marginal de la sociedad y esto se hace a través de las individualidades no de las colectividades, hemos ido a buscar a las personas que hay detrás de aquella masa, las que más nos interesaban son las que han motivado las letras.


Supongo que de ahí el título.
Marc: Es un homenaje en primer lugar a todos los grupos underground que nos han hecho vibrar desde que empezamos a escuchar música, que hemos ido a ver desde siempre, en los locales bajo tierra, los pequeños locales como pueden ser el Sidecar u otros en NY, Londres o Madrid, también es un homenaje a todas las personas que intentan hacer su vida al margen de los cánones de la sociedad y que se enfrentan a su propio destino con la valentía de querer hacer una vida diferente de la que hace la mayoría de la gente.


Es muy duro nadar contracorriente ¿no?
Marc: Todo te está empujando, desde que eres pequeño intentan mediatizar tu futuro, a través del miedo, cuando te dicen: no te dediques a la música porque te vas a morir de hambre, búscate algo seguro. Ya desde que eres pequeño te están metiendo esta mierda en la cabeza, nosotros esto nos lo hemos querido sacar siempre de la cabeza. Dorian es una reivindicación de esta lucha personal por buscar la libertad que nosotros hemos encontrado a través de la música. Porque ahora que vivimos de nuestra música, no tenemos jefes, somos amos de nuestro propio destino, hacemos cada día de nuestra vida lo que nos da la gana. No ha sido fácil, también ha sido muy muy duro, pero se le han de poner cojones y valor al toro para hacerlo.


Supongo que os ha cambiado mucho ahora que podéis dedicaros a la música plenamente.
Marc: La verdad es que no ha cambiado nuestra actitud beligerante ante la sociedad sino básicamente que nos hemos hecho mejores músicos. Bueno, Belly es la mejor músico de los cuatro Dorian de cabeza, es una grandísima pianista y compositora, pero por lo que hace al resto del grupo lo que nos ha permitido es mejorar como instrumentistas y compositores y esto es lo que te da la libertad de disponer de tu tiempo, todo lo demás, las inquietudes básicas del grupo, lo que nos preocupa, por lo que queremos luchar, todo esto se mantiene intacto, es decir que no nos hemos aburguesado, para entendernos.
Belly: Somos conscientes de que somos unos afortunados de poder vivir de la música porque este es un país donde hay grupos muy buenos que se merecerían poder vivir de esto y tener tiempo para desarrollarse, cosas muy importantes. Tener tiempo para mejorar, para experimentar y por desgracia no pueden hacerlo.


De nuevo, las voces están en un primer plano, algo no muy usual en la música electrónica. Supongo que es algo premeditado. ¿Por qué?
Marc: Esto es una cosa que siempre nos ha chocado mucho, porque en España se tiene tendencia a esconder las voces, cuando en el extranjero y en la música que a todos nos gusta tanto, si te fijas, las voces van delante, si escuchas a Echo And The Bunnymen, New Order o Bob Dylan, la voz te la ponen delante porque tienen algo que decir. Nosotros siempre hemos defendido esta manera de trabajar porque queríamos demostrar que para nosotros las letras de las canciones y las melodías son igual de importantes, queríamos que se entendiese muy bien lo que decíamos.


Es algo extraño porque aquí la gente, por ejemplo, valora muchos músicos que cantan en inglés, pero tampoco lo entienden, y después no les importa que no se sienta la voz.
Marc: Esto está cambiando ahora, pienso que hay una generación en España que no sólo son muy buenos músicos la mayoría, sino que también han cambiado esta manera de trabajar que es más propia de los años 90. Pero aún hay que cambiar más.
Belly: Yo creo que ha cambiado, porque estuvimos tocando en el Sonorama, un festival al que hemos estado ligados desde que nació, al que hemos visto crecer. 8000 personas para ver un cartel casi compuesto en su mayoría por grupos nacionales, la reacción de la gente era increíble, a la gente le gusta escuchar grupos de aquí porque explican cosas que tienen más que ver con su realidad.
Marc: Ahora mismo hay toda una generación de bandas en España que están llenando salas de 1500 personas o 2000 por todo el país y festivales de 10.000 o 15.000 personas que están demostrando que hay un público que está creciendo más allá de lo que nos habíamos imaginado aquí hace 10 años y que quiere escuchar esta música. Creo que estamos ante la mejor generación de bandas que ha habido en este país desde principios de los 80, sinceramente lo pienso.


¿Creéis que hay más dificultades ahora para tocar? Aquí en Barcelona por ejemplo se han cerrado muchas salas para tocar en directo.
Marc: Yo creo que los grupos seguirán teniendo sitios para tocar, de lo que ya no estoy tan seguro es de lo que ahora se dice, que las discográficas no sirven para nada, de que la industria está cambiando y las reglas del juego están cambiando. Bien, esto es cierto si tienes ya un cierto nombre, los grupos cuando comienzan desde su local de ensayo a hacer sus primeros conciertos, en locales de 100 personas, o tienen el asesoramiento de unos profesionales que los apoyan, de una discográfica que los pone allí o sólo con Internet no se pueden dar a conocer y pienso que ahora los grupos que comienzan no lo tienen, nosotros ya lo tuvimos mucho más difícil que en los 80 o los 90. Pero los de ahora lo tienen aún más difícil. Aquí tendrán que tirar igual que lo hicimos nosotros de vocación, y de muchas ganas de seguir adelante. Y en cuanto al tema de las salas, lo que está pasando en Madrid es un drama, están cerrando todo.


A nadie le importa luego, y menos al ayuntamiento, que los U2 estén fastidiando dos semanas a los vecinos de les Corts.
Belly: Por ejemplo, es un drama, ahora en Barcelona ¿qué clubs hay donde se pueda fomentar la música? No son sólo un lugar donde ir a beber y pasarlo bien, son también un sitio donde escuchar música y esto hace que haya más gente interesada en la música que quieran tener grupos, pero si no lo apoyas todo esto se acaba muriendo.
Marc: De todas formas, pienso que la música siempre se hará un camino. Y los grupos no dejarán nunca de sacar la cabeza. Mientras haya la necesidad de expresar sentimientos habrá música, habrá escena. A pesar de todos.