En 1976 Ramones graban su primer disco, catorce canciones en menos de 30 minutos de duración. ¿Vosotros también sois de los que pensáis que en menos de 3 minutos se puede decir todo? El concepto base es el mismo, buscar una canción buena y directa sin artificios. No sé si se trata de decirlo todo pero hay bandas que en minuto y medio dicen mucho.
¿Los riffs, las melodías de Días De Luz nacen cuando aún formáis parte de The Locos, la composición es posterior...? No, es todo posterior. Sólo hay un par de temas que originariamente Santi pensó para The Locos y en su momento no se supieron ver o entender, ¡cómo hubieran terminado!
¿Conocíais a Dani Alcover antes de grabar Días De Luz? Sí, claro, su trabajo lo conocíamos. Llegamos a él a través de amigos comunes.
¿Había escuchado Dani alguna maqueta antes de entrar al estudio con vosotros? Sí, Dani escuchó todo el material maqueteado, que ya estaba en un estado avanzado de arreglos y demás, tiempo antes de empezar a grabar. Hicimos una selección de entre los 17 temas que había. El trabajo con Dani fue más de simplificar que de agregar arreglos en sí. Dejar todo el material bien concreto. Luego en el estudio creó la textura sonora Bitter Mambo, mejor que como la soñábamos.
¿Cuánto tiempo os llevó la grabación del álbum? ¿Cada uno grababa por separado? Se hizo en poco más de un mes lo que es grabación en sí, y otro mes y poco más de mezclas y mastering. Veníamos ensayados a tope. Se graba como siempre, sobre una referencia las baterías, bajo, guitarras y al final voces, coros, el saxo de Javi García y la voz de Ana Arroyo (Alien Suite), nuestros invitados, y una programación que hicimos para Sufridor.
Se puede hablar de todo, de lo más complejo y de lo más simple, de lo más vital a lo más irrelevante, pero siempre intentando un cierto nivel de arte, con el listón a una altura decente.
De 17 canciones os quedáis con 14 para Días De Luz, ¿por qué se quedaron fuera esas tres? Simplemente porque no tenían demasiado correlato conceptual y estético con lo que iba a ser el disco.
¿Le pedís a Ana Arroyo de Alien Suite que haga una letra para vosotros? ¿Cómo surge la canción y la colaboración? La canción es Surcos de silencio. Santi trajo la música y sin siquiera intentar nada encima se la pasamos a Ana, que es una amiga muy cercana a todo el proyecto y le apetecía colaborar. Ha hecho un trabajo brillante, entendiendo hacia dónde iba nuestro sonido e incluso el tipo de lírica.
El disco, por ejemplo, nos lleva del optimismo de Días de luz a la mala leche de Sufridor o Demasiado litio. Con clase y ritmos pegadizos se puede decir de todo... Gracias por lo de clase, es un rasgo que buscamos, por supuesto. No tenemos reglas escritas sobre de qué o cómo hablar, se dejó un poco a mi criterio y me enorgullece. Tácitamente todos sabíamos que no queríamos lírica casposa, obvia o en líneas generales cutre. Se puede hablar de todo, de lo más complejo y de lo más simple, de lo más vital a lo más irrelevante, pero siempre intentando un cierto nivel de arte, con el listón a una altura decente. La lírica explícita, la obviedad, un poco que mutilan el esfuerzo artístico del conjunto, pienso. La estética de darle al que escucha todo masticado es subestimarle, tratarle de idiota. Al comenzar no sabía lo que quería como letrista, pero sí sabía lo que me sonaba mal, a rancio, a trillado. ¿A quién no le ha sucedido tocar en una banda y vivir con vergüenza lo que canta el cantante? Pues a mí muchas veces... ¡por eso me hice cantante! (risas). Ahora sin sarcasmo, creo que lo que salió fue el fruto de pensar que mis compañeros también debían creerse lo que cantamos.
Nadie mejor que vosotros para apostar por vuestro disco, lo digo por sacar el disco en SCK Records. Bueno, no queda otra, créenos que no es por vocación. Pero no se puede seguir dependiendo de gente que sigue sin entender cómo funciona ni hacia dónde evoluciona el negocio musical (si es que lo hay). Tampoco se puede esperar el pelotazo porque eso ya no existe más (y cuando existía no era mejor porque era una lotería que siempre le tocaba a los mismos). Apostamos por una carrera de fondo, mientras tengamos sustancia creativa decente que ofrecer.
Lo suyo es moverse mucho ahora por las salas, dar a conocer el disco en directo y buscarse un sitio en la infinidad de festivales que tenemos. Evidentemente. Es el plan para 2010, darnos a conocer metiéndonos en donde se pueda. La gente quiere ver al grupo en directo, hay expectativa, ahora hay que aprovechar todo el interés que haya y explotarlo para crecer. Es el curro del músico, ¡tocar! Van saliendo cosas. El 19 de febrero, unos días antes de la presentación oficial de Días De Luz abrimos para O'Funk'illo en la sala Heineken de Madrid.
Imagino que para el día 25, cuando presentáis oficialmente el disco, caerán todos los temas y alguna que otra sorpresa habrá. Será nuestra gran fiesta. Haremos todo el disco, pero lo pensamos más como una tertulia, tocar pronto, para poder quedarnos luego a compartir charlas, fotos, brindis y demás con los que vengan, que no sólo nos escuchen a nosotros, algo más interactivo.
|
Comentarios